Vidrala es un valor clásico en la cartera de Kersio, siendo en cierto modo el paradigma del perfil de empresa que nos gusta. Veamos los motivos:
- Tiene un negocio simple y comprensible: fabricar envases de vidrio (botellas, tarros..)
- No está cara por múltiplos: PER 11 sobre beneficio esperado 2027.
- Tiene resultados estables: normalmente crecientes, con pocos baches (el principal en 2025: cayeron un 20% – evento que comentaremos)
- Crece: desde 2012 el beneficio por acción se ha quintuplicado (la media europea ha crecido tan solo un 60% en este periodo)
- Es buen generador de caja, como prueba que puede crecer al ritmo comentado y al mismo tiempo pagar un dividendo de algo más del 50% de sus beneficios. Todo ello con una deuda neta similar a la de hace 12 años.
- Equipo directivo estable y buen conocedor del negocio (el director general lleva varias décadas en la empresa)
Parte de su éxito se ha debido a tomar decisiones inteligentes en el pasado, como por ejemplo venderse las plantas que habían comprado antiguamente en Italia y Bélgica, viendo que sus costes de personal eran excesivos, y comprar capacidad en Portugal (ahora lo más competitivo de Europa).
Recientemente se ha creado una pseudo crisis en el sector, con exceso de capacidad y fuerte competencia de las latas de aluminio. Un periodo de sumo interés para evaluar la empresa cuando vienen vacas flacas. El resultado lo podemos ver con los beneficios esperados para el 2026: si comparamos lo que se esperaba hace dos años con lo que se espera ahora, sus competidores lo están pasando mal: de Verallia se espera que gane tan solo un tercio de lo que se esperaba; O-I Glass solo la mitad; Vetropack la sexta parte; Zignago Vetro el 40%… en resumen, un pequeño desastre. Mientras tanto, para Vidrala se espera un recorte de expectativas de tan solo un 13%.
Esta resiliencia, mostrando mucha mayor estabilidad que los competidores, se une a un mayor margen operativo (EBITDA 30% de ventas) respecto de los demás, más próximos al 20% (Zignago aprox 15%), debido a su mayor competitividad en costes.
Volviendo a la pseudo crisis del sector, se han empezado a cerrar hornos (algunos definitivamente) y se está reduciendo el problema, que además se centra en Europa continental (Vidrala también tiene operaciones en UK y Brasil). Paulatinamente las cosas volverán a su sitio y lo más probable es que Vidrala, gracias a su posicionado ventajoso, vuelva a crecer: tras caída de aprox un 20% en el beneficio del 2026 la (repetimos: modesta versus el sector), se esperan crecimientos del 7% anual en los próximos años, cifra muy factible a la luz del 13% histórico.
En resumen, creemos que, a la luz de tales atractivos, Vidrala es un valor a seguir y tener en cuenta.



