En los últimos diez años, una inversión “media” en Europa (o sea en el índice Stoxx 600 Europe) ha rentado aproximadamente un 90% incluyendo dividendos, mientras que el sector europeo de las “telecos” se ha quedado aproximadamente a cero. Dentro del mismo, se llevan la peor parte Telecom Italia y Telefónica, con caídas del orden del 40-55% (la italiana en el lado malo de la horquilla, la española en el bueno).
Este mal comportamiento se debe sobre todo a la caída del beneficio por acción: el consenso de mercado apunta a que Telefónica gane este año 2025 algo menos de la mitad de lo que había ganado hace diez años. Eso, frente a un índice Stoxx 600 Europe que ganará un 80% más.
Todo esto le ha costado a Telefónica salir del índice Eurostoxx50, y dejar de ser uno de los valores líderes: antes se codeaba con Santander, Inditex, Iberdrola y otros; ahora su valor en mercado es aproximadamente un sexto o incluso un séptimo del de estos valores. Como consuelo, se trata de un problema ampliable a otras telecos europeas: el tamaño de France Telecom (ahora Orange) y de Telecom Italia solo es 1,5 y 0,6 veces el de Telefónica.
Todo esto nos hace concluir que la fuerte competencia a que se ven sometidas las telecos a raíz de los cambios tecnológicos pasados y futuros es un viento en contra bastante relevante.
En este marco, destacan dos aspectos, uno bueno y otro malo, del reciente capital markets day que celebró la empresa:
- Piensan reducir costes de 3.000M€ entre los años 2025 y 2030
- El recorte del dividendo
Empecemos por el primero de ellos. 3.000M€ en 5 años equivale a 600 por año, que es un 2,5% de sus costes y cerca de un 25% de su beneficio. Sería un excelente ritmo de mejora. Pero en un sector competitivo, es normal que la erosión de margen se coma una parte relevante del recorte de costes; es por ello que el consenso de mercado supone una mejora del beneficio (antes de impuestos) de aproximadamente la mitad de dichos 600M anuales. Aun siendo la mitad, conlleva un atractivo crecimiento del beneficio del 12%, gracias al cual el per (ratio precio / beneficio) se va a unas 10 veces con beneficio del 2027. Si más allá de dicho año el ritmo de crecimiento del beneficio continuase (se supone que si: los ahorros son hasta el 2030) el valor tendría buen aspecto…
Pero, en lo referente al dividendo, su recorte de 0,30€/acción en 2025 a 0,15 el año que viene no solo es una mala señal, sino que pone de manifiesto un problema: que la deuda financiera de la empresa está en unas 10 veces el beneficio anual y hay que reducirla como sea, incluso recortando dividendos (en términos técnicos, se estima que la deuda financiera ronda las 3 veces ebitda y la quieren bajar a 2,5). Una de las tareas pendientes de la empresa, que posiblemente sea la causa de su moderado per de 10 para el 2027. Una vez más, en un mercado eficiente, las oportunidades nunca son evidentes.



