Lo que realmente cuenta en la bolsa, que son los beneficios, está evolucionando muy bien en Europa, por mucho que los inversores tengan miedo a Trump y sus aranceles.
Tomemos el caso del índice de los 600 mayores valores europeos, y usemos el ETF iShares Stoxx Europe 600, de ticker exsa, como proxy del mismo. A principios de año los analistas esperaban que su beneficio en 2025 fuese de 3,97 €; ahora se espera que sea 4,15 €, o sea un 4% más: la expectativa de beneficios está yendo al alza.
Pero hay un segundo componente: al final del 2024 el beneficio de los 12 meses siguientes a dicha fecha eran el de 2025; ahora los 12 meses siguientes a la fecha actual (junio 2024 a mayo 2025) son un mix de 7/12 de lo esperado para el 2025 y 5/12 de lo esperado para el 2026. Tomando pues 7/12 del beneficio de 4,15€ por acción esperado para el 2025 y 5/12 del 4,64 esperado para el 2026, resulta que para los próximos 12 meses (junio 25 a mayo 26) esperamos un beneficio de 4,35€ por acción, un 9% más que los 3,97 esperados a final del 2024. O sea que en estos 5 meses que van de año el valor fundamental de la bolsa europea, medido en base a lo que va a ganar en los próximos 12 meses, ha subido un 9%…
… que es aproximadamente lo que ha subido el índice europeo. Concluimos por tanto que la bolsa está yendo bien por méritos propios, o sea por mayor expectativa de beneficios. Y, con un per (precio / beneficio) de 55 / 4,35 = 12,5, en línea con su media histórica, no podemos decir que esté cara.
El caso americano es bastante más débil: la combinación que para Europa resulta en ese 9% de mejora fundamental es en EEUU de un 4% si lo medimos en US$ y de un 5% negativo si lo medimos en euro. No en vano la bolsa de EEUU ha caído un 2% en US$ y un 11% en euro, un poco más que el 5% de erosión habida en sus beneficios esperados, quizás porque partía de un per bastante más elevado que el europeo (post caída está rondando las 20 veces), que la hacía y la hace posiblemente menos atractiva.



