Actualidad

Inteligencia artificial (IA): ganadores y perdedores.

Compartir el artículo

Hoy todavía es difícil medir las consecuencias de incorporación de la IA al mercado.

Cuando se ofrece un nuevo servicio u producto, la proporción del valor aportado que se queda el cliente es tanto mayor cuanta más competencia haya entre proveedores. Por ejemplo, en la conexión telefónica (móvil, internet), actividad bastante competitiva, los proveedores (Telefónica, Vodafone, etc…) no se llevan mucho valor: tienen los ROE (rentabilidad sobre recursos propios) del 6-10%. El valor se lo lleva sobre todo el consumidor.

A sensu contrario, si el suministro está relativamente monopolizado, una buena parte del valor se lo lleva la empresa proveedora del mismo. Por ejemplo, Nvidia tiene el monopolio de facto de los microchips idóneos para la inteligencia artificial (IA), no en vano el 80-90% de los modelos de IA se hacen con sus chips. Y por eso su ROE ronda el 80%.

Muchos otros proveedores de servicios tecnológicos relacionados con la IA (centros de cálculo, programadores de software tipo OpenAI – creador de ChatGPT, instaladores de suministro eléctrico para toda esa actividad, etc…) tienen varios competidores, y cederán al usuario gran parte de su valor añadido.

Pero lo interesante de la IA es la disrupción que ya está creando, y que va a más. Consumidores y empresas serán más eficientes y productivos en una variedad de tareas, sobre todo las “de oficina” que no sean muy sofisticadas. Pero habrá perjudicados; la mayor eficiencia reducirá el empleo en áreas de oficina relativamente simples: contabilidad, legal, administración, proceso de documentos, traductores, diseño básico, call centers, consultores y analistas junior, secretarias, etc…

Un sector afectado será el financiero. Se estima que casi la mitad de sus tareas manuales son automatizables con IA, con ahorros potenciales de casi un tercio de la masa salarial. Las entidades que (por tamaño y cultura) puedan adaptarse tendrán ventaja… Y los otros deberán ser comprados o fusionarse, normalmente tras ver como sus cotizaciones sufren.

Peor pintan algunos servicios que están sujetos a sustitución por la IA. Un buen ejemplo es Teleperformance (francesa, dedicada a call centers), que ha visto como su beneficio esperado para el 2027 ha caído en un tercio en los últimos dos años.

Finalmente, hay empresas en las que la IA no tiene mucha relevancia: las de construcción, inmobiliaria, hoteles y restaurantes, logística, energía… y en ellas todo sigue más o menos igual, tanto para las empresas como para su personal (salvando el de oficinas, que en estos sectores no es mucho).

Y es que la mejor guía para saber si hay que prestar o no atención al impacto de la IA en un sector es ver si es o no disruptiva para su personal. Si lo es, la empresa o está mal posicionada (caso Teleperformance) o tiene que aprovechar la IA mejor que sus competidores (caso sector financiero).

Compartir el artículo
Suscríbete a la Newsletter

Entradas relacionadas

Naturgy: evolución, negocio y perfil bursátil

Primero llamada Catalana de gas, luego Gas Natural (ya tras absorber el negocio de Gas Madrid), y finalmente Naturgy (años después de la compra de Unión Fenosa, que es la eléctrica presente en Galicia, Madrid y Castilla), la empresa es…
21/01/2026

Inteligencia artificial

La inteligencia artificial (IA) sin duda tiene y tendrá un gran efecto económico, social y general, que podemos observar desde diferentes ángulos: Empecemos por los usuarios corporativos: la IA se puede equiparar a una más de las muchas mejoras de…
17/12/2025

Telefónica, ¿un ángel caído?

En los últimos diez años, una inversión “media” en Europa (o sea en el índice Stoxx 600 Europe) ha rentado aproximadamente un 90% incluyendo dividendos, mientras que el sector europeo de las “telecos” se ha quedado aproximadamente a cero. Dentro…
20/11/2025