No todo lo que ha tocado Elon Musk se ha convertido en oro: a SolarCity la absorbió Tesla porque no iba nada bien, Twitter tiene un futuro financiero incierto, Hyperloop ha sido abandonado… Pero aún así, es un empresario de gran éxito: primero Paypal, luego Tesla, y ahora SpaceX son proyectos de gran calado.
Pero, dicho esto, cabe preguntarse cómo es que SpaceX cotiza a unas 30 veces las ventas esperadas para el 2027 (el PER, lógicamente, es mucho mayor).
Cotizar a 30 veces ventas no es nuevo en la bolsa americana: Nvidia hará un par de años, y Microsoft y Amazon a finales del siglo XX tenían estos múltiplos, y con estos valores se ha ganado dinero, a pesar de parecer caros, por dos razones: que iban a crecer mucho (ya lo estaban haciendo y se preveía que así seguirían); y que tenían posicionados estratégicos de gran fuerza versus sus competidores.
¿Existen estas dos razones (crecimiento y fuerte posicionado) en el caso de SpaceX? Posiblemente si…
Para empezar, tiene una tecnología muy superior para meter satélites en órbita, entre otros motivos porque recupera el cohete que los lanza. Con esta ventaja, SpaceX busca ser el líder indiscutible de las órbitas bajas de los satélites, donde actualmente tiene una cuota del 70%. Los costes de SpaceX aún son del orden de la mitad que los de sus competidores, si bien la distancia se ha ido reduciendo.
Pero la clave no está en la actual ventaja, sino en que tenga éxito su proyecto Starship: cohetes más grandes, que transportarán mucho material, recortando el coste por Kg puesto en órbita a unos 300$ (el objetivo declarado es 100$-500$) frente a los 1500-3000 actuales de los operadores más competitivos. Esto daría una gran ventaja a la empresa, que llenaría de satélites la órbita baja, quedándose con gran parte del mercado. Y esa elevada cuota le proporcionaría economías de escala que otros no tendrían. Vamos, lo que ya ocurre ahora pero corregido y aumentado. Y los nuevos satélites tienen entre 4 y 20 veces la capacidad de los viejos; como que además quizás se multiplicará por 20 el número de satélites (hay diversas estimaciones), la capacidad de transmisión de SpaceX podría multiplicarse por 100 o más en unos años.
Ahora SpaceX da servicio a montañeros, navegantes, viviendas aisladas, etc.: clientes que no cubre la telefonía normal. Pero a futuro, con 100 o más veces su capacidad actual, podría ser una alternativa de cobertura mundial de telefonía móvil y comunicaciones, con un solo contrato, y quizás más competitivo en precio que unas cuantas telecos nacionales.
Cierto: el regulador puede poner pegas… pero ahí estará el tribunal de la competencia. ¿Y quien va a intentar frenar a SpaceX, si la empresa ofrece mejores precios y servicios que las telecos locales?
No queremos con esto proponer la compra de SpaceX, dado que el precio refleja ya muchas expectativas. Pero sí argumentar que una fuerte ventaja competitiva (suponiendo el éxito de Starship), junto a un mercado creciente, pueden soportar múltiplos (precio / ventas) mucho más elevados que lo convencional.



